Hoy, tras la reunión de primaria de Grommy, al hablar con papilín sobre la misma me he dado cuenta de algo que os desvelaré a lo largo del post.
Asustadita he salido, tras una reunión donde la profe nos revelaba, detalladamente, cual será la dinámica del curso.
Nos ha explicado que, aunque los deberes no son obligatorios es bueno crearles una rutina con los mismos y un hábito de estudio que les vendrá bien cuando en cursos posteriores la materia vaya en incremento.
De modo que ellos proponen hacer unos poquitos al salir del cole.
Lectura cada día, que nosotros como padres deberíamos ejercer de refuerzo fuera del aula, inglés y alguna que otra cosilla que también en nuestro papel de padres debemos reforzar; como valenciano, poesías, dictados, problemas, sumas, sumas llevando, restas, restasllevandoproblemasmultiplicacionestablasdesumasocorromamamáodiolasmatesynoquierovolceraprimeriodeprimariaaaaaaaaaa!!!!!!!!!
Que todo esto está muy bien y que vamos a tener unos niños más listos que Calixtos, con tanta materia y tanto refuerzo en horas extras.
Pero ahora voy a ser yo la que necesite una mamá que me refuerce a mi las lavadoras, las lavadoras llevando, la colada, la colada llevando, las cenas y duchas llevando, la plancha, la plancha llevando.... mientras yo refuerzo a mi hijo con esos poquitos deberes que sólo nos mantendrán ocupados un ratejo de.... unas 3 horas.
Retomando la conversación con papilín...
P: Pues a mi no me ponían deberes de pequeño, por lo menos hasta los 10 u 11 años.
M: Claro que si, pero tu no tienes recuerdos de nada con menos de los 11 años.
A mi con 6 ya me ponían deberes cada día y exámenes orales que os ponía la profe Mercedes, donde los propios compañeros nos examinábamos los unos a los otros.
Y en 5º uyyyyy en 5º la Susi, nos acribillaba a deberes pero sobre todo a castigos de 100 veces no hablaré, que esos eran los light, luego venían los 100 veces no hablare en clase y los extreme 100 veces no hablare en clase mientras explique la profesora.
Folios y folios por delante y por detrás.
Destrozaícos teníamos los dedos. Hacíamos hasta trapicheos.
Cuando nos sobraba tiempo hacíamos castigos de más para tenerlos de comodín e incluso se traficaba la compraventa de castigos a 25 pelas.
El perfil del lápiz tenía yo esculpido en el dedo corazón, tanto tanto que vamos creo que tengo callo. Coño si tengo callo!!!!
Si, si, así soy yo de pesada, que me das pie y te cuento mi vida por capítulos.
Pero bueno, vamos a tomarnos con calma el tema deberes, que seguro que no es tan fiero el león como Lupintan y haremos un planing para poder convalidar la casa, los niños, el trabajo y los deberes, que tampoco es para tanto ;-) , peor sería si viniese la Susi con sus 100 veces no hablaré.
Y vosotros, ¿tenéis callo en el dedo corazón?





















