lunes, agosto 24

Salir de la zona de confort, o el cuento que se han inventado para que no paremos ni durmiendo.

Y cuando creías que el marketing había alcanzado ya el summum, te topas con un cuento nuevo donde te venden la moto y te la quieren meter doblada tres veces y sin sacarla.

Tal vez esté equivocada, por que a mi estos conceptos "new age" me marean por la poca claridad que traslucen. Pero ya mosqueada por el royo que nos quieren montar últimamente en todos los ámbitos, yo no me creo nada.

Si pensaban que lo idóneo para tener una vida plena era una mezcla perfecta de situaciones, entornos, personas, trabajos que nos hiciesen sentir a gusto, ahora resulta que no es bueno. Resulta, que entonces eres un "apalancao" sin vistas de futuro y sin creatividad; por que ahora lo que se lleva es salirse de la zona de confort.




Y digo yo ¿por que tengo que poner fecha de caducidad a mis sueños?, ¿ Por que no puedo disfrutar de lo que tengo? ¿Por que no vivir el presente intensamente?

Esta es mi zona de confort:

* Mi zona de confort es un lugar donde están mis hijos, mi marido y mi familia;  que son el epicentro de lo que me hace sentir bien.

* Mi zona de confort es un lugar donde la lucha diaria hace que vivir valga la pena.

* Mi zona de confort es buscar, con mi esfuerzo, mi creatividad y mi voluntad, cosas que me llenen.
Que no tienen por que ser lo que ya conozco, sino siempre algo nuevo.

* Mi zona de confort es trabajar apasionadamente cada proyecto.

* Mi zona de confort esta llena de ideas, de sueños, de aspiraciones.

* Mi zona de confort tiene un sofá donde estar algún rato espanzurrada.

* Mi zona de confort es una birra fresquita y una lata de mejillones.

* Mi zona de confort es llevar a mis hijos al cole, los 8 viajes y los 12 km diarios que ello supone.

*Mi zona de confort es mantener mi casa decente y habitable y ,aunque esté reventada, ayudar en la de mis padres en todo lo que pueda.

* Mi zona de confort es un despertar en una cama llena de pies y manos donde las cosquillas y los besos son los protagonistas.

* Mi zona de confort es un café mañanero con mi madre.

* Mi zona de confort tiene un gato que ronrronea por las noches para que lo acaricie.

*Mi zona de confort tiene abrazos y canciones tontas inventadas, del amor.

* Mi zona de confort es buscar siempre ejemplos de empatia para que mis pequeños lo vayan absorbiendo.

* Mi zona de confort es correr de un lugar a otro para poder llegar a todo.

*Mi zona de confort es el parque de cada tarde al salir del cole; donde un montón de niños me llenan con sus sonrisas, con sus miradas, con sus palabras.

* Mi zona de confort es un blog y dos webs, a veces abandonados, a veces llenos de vida.

* Mi zona de confort son 3 ingredientes en la nevera y una estupenda creación culinaria que he ingeniado.

*Mi zona de confort es un hervidero dentro de mi cerebro, sin control.

* Mi zona de confort es un largusimo etc, es un amor al pasado, un intenso presente y un futuro lleno de sueños que no pienso convertir en algo físico, si no quiero, y a los que no pienso poner fecha de caducidad.

¿ Quien dice que la zona de confort es la parte cómoda?, Mi zona de confort está llena de emociones, de riesgos y de saltos la vacío que me hacen sentir viva.

¿En serio me tengo que salir de la zona de confort?

Dejarme vivir el momento ¡coño ya!
¡¡Carpe Diem!!

See you later. Babbupi's Mumm.

sábado, agosto 1

Manualidades en 20 minutos: La trampa de avispas más cuqui del mundo.

¡ Estamos de vacaciones!!! Siiii, que chuli,, que diver todo.... bueno, todo, todo....
Hay un pequeño inconveniente:¡¡¡ Las avispas están descontroladas!!!  No nos dejan almorzar en el porche, no dejan merendar a los peques en su tienda de campaña.

En cuando sale algo de comida o de bebida de casa parece que estén inbuidas por el espíritu del mismísimo Belcebú.
Vuelan rápidas, nerviosas... se acercan sin miramientos, no temen a manotazos, ni a matamoscas ni a nada.

Tras hacerles un picnic de papas y coca cola, que rechazaron muy poco cortésmente, la semana pasada le picaron a un amiguito de los peques ¡a través de la camiseta!! ¡No tienen vergüenza avispil!

Hasta ahí llego mi paciencia;  yo normalmente soy muy pacífica pero, vamos hombre, hasta ahí podíamos llegar.
Esto era ya algo personal entre ellas y yo.

Así que pensé en una trampa de avispas. Sabía que habían algunas trampas que se hacían con botellas de plástico.
Pero, yo poner algo tan cutre colgando.... como que no. Tenia que hacer la trampa más cuqui del mundo.




Vi en Pinterest un búho de lo más molón y pensé: Esto, con unos apañitos, lo convierto yo en una trampa.
Así que manos a la obra.

1. Dividimos una botella de Coca Cola como en la imagen y cortamos las divisiones.
2. Pegamos con celo la cabeza al cuerpo.
3. Pegamos el embudo por el que entrarán las avispas ( que es el cuello de la botella) Por el que, como decían en aquel capítulo tan chulo de ardillas de Hora de aventuras: "Si entras ya no sales"
4. Dibujas el búho con rotulador permanente.
5. Lo pintas con pintura acrílica ( de otro tipo no sirve por que el plástico la escupiría)
6. Haces tres agujeritos pequeños para meter una cuerda.
7. Lo cuelgas y metes el menjunje cebo para las avispas.


Mejunje:
Azúcar y agua, agua y  vinagre, cerveza, refrescos, o cualquier cosa dulce. Si metéis algún trocito de carne o fuet acudirán antes, pero es un poco más guarreria.

Si sois amantes de los bichejos haced la trampa sin embudo y con un poco de suerte irán a comer allí y os dejarán comer tranquilos.
Si os importa un pimiento con embudo y ya sabéis: si entras ya no sales.
Nosotros hemos hecho una de cada a ver.
Igual no cae ninguna avispa, pero,  y lo mono que queda el jardín?


See you later. Babbupi's Mumm.