Ser un pepino no era fácil en un mundo de cerezas. Ellas tan rojitas, redondas, con armónica forma y textura.
Ser alargado, verde e irregular no ponía la cosa sencilla, resultaba complicado pasar desapercibido.
La angustia de ser diferente hacía al pepino pasar mucho tiempo escondido en un armario.
Y allí, en soledad, se apartaba del resto, pero no conseguía calmar su ahogo; en ocasiones lloraba de tristeza.
Un día una cereza pequeña, que encontró aquel armario, abrió la puerta y halló al pepino entre sollozos.
Tomó su mano y le sacó de allí; le explicó que en el mundo habían muchas frutas y verduras y todas aportaban vitaminas, fueran verdes, rojas o amarillas y tuviesen la textura que tuviesen.
Aquel día el pepino se dio cuenta de que en la variedad está el gusto, y pudo vivir en el huerto sintiéndose de nuevo como pez en el agua.
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150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (Diario de algo especial) de una microhistoria o micro relato, con la que podemos dar rienda suelta a nuestra creatividad, y enfocada a los niños. Te daré tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento. ¡de 150 palabras!
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Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.
Me encanta, es un cuento divertido y que habla de la diversidad. Muy bueno!
ResponderEliminarBesos
¡Viva la diversidad y las diferencias! Buen relato ;-)
ResponderEliminar¡Qué bueno!
ResponderEliminarGenial y con moraleja incluida. Me ha gustado mucho. (por cierto... Lo de la foto es un calabacín... Jajajajajaja)
¡Un besote! Me encantan los relatos con moraleja y lecciones positivas.
Qué chulo el cuento....y con mensaje incluido...me ha encantado! Besitos
ResponderEliminarMe ha encantado el microrelato!!! Chulísimo!!! :-)
ResponderEliminarQue chulo con las palabras tan complicadas, y con una moraleja que me encanta :) Besos!
ResponderEliminarEs precioso y super educativo, un besazo y una foto genial
ResponderEliminarAy, pobre pepino. ¡Qué pena me ha dado! Menos mal que estaba la cereza simpática...
ResponderEliminarLinda historia... Para leerla a los chicos que no quieren comer vegetales... xD Creo que voy a probar con mi hijo jeje
ResponderEliminarVanesa
Una Bruja y sus dos Sapitos
Pobre pepino!! Me ha dado pena que se sienta así de solo y de diferente. Menos mal que la pequeña cereza sabe algo de psicología!
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