martes, agosto 22

Juguetes que no son juguetes, pero son los mejores juguetes.


¿Os acordáis de aquel anuncio cuya coletilla rezaba: "Un paloooooo, un palooooooo"

¿A que con esta pista ya sabéis de qué os voy a hablar hoy?

Y es que los mejores juguetes, con los que más se entretienen los peques y con los que más a gusto juegan son aquellos que no son juguetes. Son objetos que, gracias a  su imaginación pueden llegar a ser todo aquello que ellos deseen.

En la era de las tablets, creo que son más que necesarios para desconectar de la red y conectar con la realidad y con su propia mente.

Y, ¿os acordáis de aquella frase de la Esteban que decía: " Yo por mi hija MA-TO"?
Pues mira, resulta que yo también; y por ellos, siendo conocedora de lo que disfrutan con una simple caja, soy capaz de construirles o improvisar para el juego todo aquello que me pidan. 
Que decir tiene que nunca he sido amiga de manualidades ni especialmente diestra con las mismas ( de hecho de pequeña me resultaban muy aburridas)

Simplemente es cuestión de ser una madre a la antigua, que "sabían hacer de todo",  que no se planteaban si sabian hacerlo o no, o si se podía o no, simplemente no había otra posibilidad.
La comodidad de nuestras actuales vidas nos ha capado un poco esa capacidad, capacidad que si rascas un poco vuelve a aflorar.

En casa nos autodenominamos #arquitectosdepapel, porque no tenemos ni idea de arquitectura y construímos con cartón o lo que nos va surgiendo, a petición del los peques.

Hemos tenido un Castillo, donde hemos jugado a ser caballeros, donde hemos hecho de él un cobijo para estar un ratito.
Que ha sido el juguete estrella en casa durante más de un año y que al final, como es un juguete " ecológico" hemos podido reciclar en el contenedor de papel y cartón.



Hemos sido piratas en un barco, construído con una gran caja, para surcar los mares.




Disfrutamos construyendo con los peques, que además del juego posterior, colaboran siempre en las construcciones de sus "juguetes" Un tanque con los que fuimos guerreros de papel.




Hemos llegado hasta el espacio con un cohete, que si es molón por fuera, es que no habéis visto los cuadros de mando que dibujó Pequete en su interior.




Hemos sido mosqueteros y cromagnones con la inestimable ayuda del abuelo que les hizo un fantástico arco.




Ellos, viendo que si quieres conseguir algo solo tienes que hacerlo con tus manos, desarrollan también el ingenio creando juguetes para sus juegos de imitación.

Este está siendo el verano de los juegos de roles, los peques han creado su propio apartamento, que además de estar ordenadísimo cuenta con su propia zona de colada, en la que lavan sus bañadores y los tienden a posteriori. Como no saben hacer una lavadora han dicho que van a lavar "como antiguamente" con un cubito y frotando.

Yo me muero de la risa y me siento orgullosa de ellos a partes iguales.




A veces nos planteamos si llegará un día en Navidad, en el que desechen los regalos y se queden solo con la caja :-P

¿ Vuestros hijos también se vuelven locos con una caja?


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