jueves, mayo 21

A veces me siento engañada.

Camino y me cruzo con un viejecito solo,  me da una pena terrible, y pienso...pienso demasiado.

El jueves en el médico me encontré con una pareja de ancianos; él se había caído y se había abierto la cabeza. La mujer lloraba, mientras contaba que le había costado una hora poderlo subir a la cama...
Pienso... y muero de pena, pienso y se me parte el alma, ningún viejecito debería estar solo.

Pienso... y empiezo a dar vuelvas...
Nos están engañando, haciéndonos creer que tenemos una sociedad avanzada; cuando lo cierto es que nos están vendiendo una sociedad llena de sitios donde aparcar a "los que molestan", para poder llevar nuestra vida perfecta. La vida donde el protagonista con todos los derechos es uno mismo. Previo pago, claro.

Los niños aparcados en la guardería mientras sus padres trabajan. Los ancianos en residencias o solos, por que cuidarlos frenaría nuestra carrera, nuestro trabajo.

Nos venden que lo que debemos hacer es trabajar ambos si queremos tener una vida exitosa, una casa bonita, un haber extenso en viajes y un largo etc de superficialidades, que nos hacen creer imprescindibles.

Nos educan en la cultura del: quien se queda en casa ( al cuidado de los suyos) es un parasito que no contribuye al sostenimiento de su hogar.

A nosotras, sabiéndonos luchadoras y defensoras de nuestro empoderamiento, de nuestra fortaleza, y con una lucha ancestral para tener que demostrarlo, nos venden un rol imaginario en el que hay que ser esposa, madre y trabajadora perfecta, mujer hermosa e impecable. Para tener una vida plena y ser feliz.

Creo que todo es solo cuestión de dinero.
El dinero que invertiremos en dejar a nuestros hijos en escuelas matinales, en guarderias, en extraescolares.
A nuestros mayores en residencias, en manos de cuidadores o solos.
Asegurandose de el dinero de la cosmética que mantendrá nuestra imagen de mujer perfecta.
El dinero de esos viajes de "el tiempo para la pareja", mientras seguimos pagando para que alguien cuide de nuestros hijos en ese intervalo.

Y mientras las mujeres morimos de cansancio por que no podemos con todo, pero lo disimulamos con ese tapaojeras que les viene tan bien vendernos.

Entre tanto la tribu cojea.
Lejos quedó el tiempo en que la vida se daba en una gran comunidad.
En que hombres y mujeres ya trabajaban tanto fuera como dentro de casa.
Pero en dónde detrás había una familia que contaba con muchos miembros: abuelos, padres, hijos, nietos, primos...
Dónde los ancianos eran los pilares y los jovenes las muletas.
Dónde el individualismo siquiera era pensable.
Dónde todos, hombres y mujeres eran el sostén de todos.

Nos han creado una sociedad donde encender la luz es más caro que mantener un hijo pero nos hacen pensar lo contrario.

....Y de pronto veo a un niño de siete años cruzando solo, a las 8:30 de la mañana,  una carretera principal para ir al cole y muero de pena....



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15 comentarios:

  1. lo veo mucho por aquí, viniendo de una familia acostumbrada a estar todos juntos y velando por todos y pienso... seré una viejita sola? espero que no, nadie se lo merece.

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    1. Yo lo veo a diario y me da mucha pena ver en que nos estamos convirtiendo. Pero tengo la esperanza que se producirá un cambio a positivo.
      Besitos guapa.

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  2. Hola. tu post refleja perfectamente como se pierden los valores y el papel fundamental que tiene la familia en todas las facetas de la sociedad. Me parece inconcebible que a los ancianos, que nos dieron la vida, se abandonen en los asilos, y que los bebés de 4 meses los padres los coloquen en una guardería masificada... no hay justificación para no cuidar personalmente a nuestros padres e hijos...

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    1. Es una pena, esperemos que todos empecemos a darle importancia a lo importante.

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    1. Ojala no la tuviese, seria algo positivo.
      Un besote Ana.

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  4. Suscribo al 100%. Qué bonito cómo has puesto palabras a esta situación. Somos tan absurdos los humanos... Y eso que somos animales racionales. O eso creemos.

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    1. Eso creemos, si. Pero cada vez nos distanciamos de serlo.
      Un beso y gracias por pasar por aquí.

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  5. Estoy tan de acuerdo contigo!!
    Pienso lo mismo.
    Parece que la sociedad está hecha para el hombre blanco, de mediana edad y que trabaja.
    Los bebeś, niños pequeños, mujeres que no quieren ser hombres, ancianos, etc. molestan así que los sacamos de la ecuación.

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    1. Una pena que no recirdemos que fuimos niños amados, cuidados y atendidos por esos que ahora están solos y que un dia seremos ellos pero con el deficit de esos cuidadores a los que hemos cuidado en la precariedad.

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  6. Como parásito que cuida a su bichilla desde que nació, me siento identificada con lo que cuentas. Desde que tengo el blog, me han invitado a dar alguna charla sobre mi no conciliación laboral, y uno de los puntos en los que hago hincapié es esto de que un hijo no cuesta tanto, que se puede vivir bien con menos dinero y lujos de los que nos intentan vender. Hay quien comparte la idea y hay quien me ve como una mantenida que le ando chupando la sangre al marido trabajador. Opiniones las hay para todos los gustos pero yo me resisto a que los extraños críen a mi churumbelita.

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    1. Haces muy bien, no hay mejores manos para criar a un hijo. Además de los teaoros que acumularás en tu haber de recuerdos y de amlr que son más valiosos que todo el dinero del mundo.
      Besitos amorcete.

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  7. Yo trabajo media jornada y me oigo muchas veces eso de ¿y no te aumentan las horas? Y yo siempre digo que, aunque me lo han ofrecido, no quiero. Gano la mitad que antes pero nos es suficiente para vivir y tengo el gusto de llevar y recoger todos los días a mi hijo del cole. El único "sacrificio" que hacemos es que se queda en el comedor pero, sinceramente, prefiero menos sueldo y disfrutar de él y poder educarle y cuidarle.

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    1. Las horas con los niños no tienen orecio. Seguro que te compensa mucho más disfrutar de tu hijo. Que pena que todavía no se entienda eso.
      Un beso Cris.

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  8. Me parece tristísimo lo que leo a la par que real, madre mía cada vez nos deshumanizamos más y más. Pero hay gente que aún es feliz sin tapaojeras sin llevar a sus hijos a escuelas infantiles y sin tannto dinero para tanntas cosas innecesarias, me ha encantado leer tantas verdades juntas. Saludos.

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