lunes, octubre 15

El niño con el pijama de rallas o el niño melón.

Ya sabéis que yo y el señor Murphy somos uña y carne útimamente.
Cuando creía que la semana no podía empeorar por que el día chungo de cojones ya había quedado atrás llegó el jueves horribilis.

Todo empezó normal, se podía decir que hasta bien, a pesar de haber dormido muy poco aquella noche.

Niños entregados en el cole, abuela recogida y entregada a la terapia, que lejos de ser una GT terapia, es más bien una terapia en la que la suma de las edades de sus componentes daría como resultado 300 años, aproximadamente. En la que se habla de hijos y nietos y las risas están aseguradas.

Resuelta ya la terapia abuelil, deposito a la abuela en casa de nuevo y corro rauda hacia correos para hacer llegar el paquete del concurso a su destinatario.

Oh my God!!, la cola es infinita ( el pateo hasta allí también lo había sido).
Tengo 4 delante y me queda media hora para recoger a los monstruitos del cole.

Estupendo, ya vamos a empezar la maratón en el camino de vuelta. No pasa nada, en un cuarto de hora, si me pongo un petardo en el culo, como Buzz Ligth Year en sus mejores años, llego seguro al cole.

Pero los señores de correos trabajan a una velocidad pasmosa, como a un cliente por hora mas o menos.
Pasa un cliente, dos, tres, cuatro  y por fin a las 11:40 h me toca a mi. Me pongo delante del mostrador con mi mejor sonrisa, dispuesta ha entregar el paquete y la señora de correos me dice: "espera un momento", y se pira.

Me quedo con cara de gilipollas, y viendo que la susodicha no regresa espero que acabe la señora del mostrador de al lado. Cuando termina me pongo en su lugar y el señor  operario de correos de ese mostrador me dice, señalando a la chica de detrás: " disculpa pero a esta chica se le había olvidado el carnet y la voy a pasar antes".
A ver... ¿ donde está la cámara?, no es posible. Pero, sí, lo es. Y empiezo a resoplar como un miura y no se si cagarme en sus muelas o salir llorando de correos.
Total que me voy, por que lo único que voy a ganar enfrentándome es perder el tiempo y tengo mucha prisa, así que paso de ambas.

Salgo corriendo hacia el colegio y hago un recorrido de 3 km en 10 minutos ( que ya le consultaré a la la Runner mami si es una buena marca, que yo de eso no entiendo).

Llego al cole, recojo a los niños que como siempre y para no perder la costumbre hacen que el camino de vuelta sea infinito.

Pero sorprendentemente no grito y parezco una persona normal ( seguramente fuese el sueño, que me tenía atontada)

Llego a casa y lo de siempre, pis, manos limpias, uniforme quitado, comida a uno, comida a otro... Como no me había dado tiempo a comprar y aprovecho los diez minutos que en ocasiones tengo para comer para bajar y comprar, de paso, en el camino a la compra, duermo a Pequete.

Grommy se queda en casa de mis padres. "Pórtate bien, Grommy te dejo mi móvil y juegas un ratito ahí al lado del abuelo, que yo ahora subo", le digo.

Compro y subo con Pequete ya dormido y dispuesta a dar aunque fuera medio bocado.
Dejo aparcado a Pequete en la habitación de mi madre, cojo la compra para guardarla y veo que Grommy sale del cuarto de baño y viene hacia mi, con las tijeras de cortar las uñas en la mano.

"Mira mamá que guapo estoy con el pelo cortito" Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!! La madre que lo parió, que no se quien sería pero se quedó bien descansada.
Se había cortado el pelo!!!
Le había dicho al abuelo que se iba al baño a hacer caca y sí, caca si hizo sí, pero su melena también se había convertido en un pelo de mierda.

Ahhhhhhh!!! tiro la bolsa al suelo y de la impresión me pongo a llorar.

No me llaméis exagerada, el cuadro era dantesco; el niño se había cortado el pelo estilo abuelo: calvo por arriba y con los laterales largos.

Con lo raquítico que está, que iba en calzoncillos y con su new look parecía el niño del pijama de rallas.


Grommy, que ve que ni lo riño, ni le grito y que no puedo parar de llorar, sabe que algo ha hecho que no está bien y también se pone a llorar desconsolado.

Cuando por fin reacciono, por que el niño había cogido un disgusto importante, y alguien tenía que dejar de llorar. Digo, pero Groooommy...
Mi madre me achanta y me dice: ni se te ocurra decirle ni mú, que tu también te cortaste el pelo, a demás de encolartelo y llevártelo con jabón de lavar el coche. Así que calladita estás más guapa.

Total que logro consolarlo diciéndole que no se preocupe que el pelo crece y que con que no lo vuelva a hacer a mi me basta.

Corriendo a la peluquería: Por favor haz lo que puedas con esto.

Antes

El peluquero no sabía si reír o llorar, con lo que le gustaba a él hacerle cortes con ese estilazo que nos gustaba tanto a los tres.

Y ahora el único remedio era pasar la maquina. Aysss, pena infinita.

Así que manos a la obra....

Sobra decir que no se pudo hacer demasiado por que se trataba de igualar, en la medida de lo posible. Ponerlo a ras que él lo había dejado, era dejarlo calvo. Así que con los bocaos tijeriles se quedó en la cabeza, más feo que guapo y con cabeza de melón.

Eso sí él, lejos de seguir llorando, empezó a gustarle la cosa y se pasó la tarde presumiendo delante de todo el que se le cruzaba.

Después
Que dicho sea de paso, son todos una pandilla de cínicos por que le dijeron que estaba muy guapo.
¿Guapo?, juzguen ustedes mismos.

De lo que sí puede presumir es de un nuevo apodo que le hemos asignado en casa: el pelao o niño melón.

En fin, luego la tarde siguió el transcurso con el señor Murphy siguiéndome los pasos.

Pero que queréis que os diga, cuando te levantas con una sonrisa mañanera, todas las catastrofes nucleares que ocurren a tu paso te van resbalando, y yo el jueves me unté con aceite; así que quitando de mis lagrimillas que más que de disgusto fueron de impresión. Ya se pudo acabar el mundo que a mi plin.

Moraleja: el pelo crece y si quieres ir al correos y tienes prisa ve un día que tengas muuuuchooo tiempo.

See you later. Babbupi's Mumm.











13 comentarios:

  1. Ayyyy pobrecillo!! se me parte el alma de verle la carilla de disgusto!!

    Tú tranquila que eso crece y con el susto ya no se le ocurrirá hacerlo más ya verás ;)
    Un besooo!

    ResponderEliminar
  2. Ay mare!! yo creo que tod@s nos hemos cortado el pelo cuando éramos pequeñ@s así que está dentro de los normal...y lo de correos, yo me pongo de uma mala leche siempre que voy porque encima de que el 99 % son J...as...se lo toman con mucha tranquilidad...y cuanto más prisa peor.

    Por cierto...no te da tiempo a aburrirte ehhh.
    Un besito, por cierto a que peluquero vais?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, yo aburrirme poco, la verdad, jajaja.
      Vamos a Juan Cobos, en Valencia en la calle 1º de mayo. Es un buen peluquero, a mi me encanta, no me fio de que nadie más nos toque el pelo y más cuando es para cortarlo.
      Besitos.

      Eliminar
  3. ay Jenni!! jajajaaj es buenísimooooo veo que tú también tienes un pequeño revoltoso en casa, pero bueno son cosas normales, G también se cortó toda la parte de arriba una vez jajaajajaj

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Revoltoso, no, lo siguiente. No para ni sentado, es un estress total, pero es que el pequeño no se queda atrás.
      Me paso el día living la vida loca con ellos, jajaja.
      Besitos.

      Eliminar
  4. Hola!!!!

    Ai estos niños jajajajaja, entiendo tu disgusto pero como tu dices el pelo crece!!!!

    Un besazo

    ResponderEliminar
  5. Espera, espera, jajajajajaj, por favor, que carita de pena puso. Pero, jajajaj, perdona, pero esa trastada es de las antológicas! Es una penica con el pelo tan chulo que tenía, pero, el pelo vuelve a crecer ;) Ahora estará más fresquito, y no hay sitio para futuros inquilinos.
    Y lo de correos... No hay comentarios, yo no hubiera tardado tanto en saltar, que soy muy de prontos, y no estoy como para que me hagan perder el tiempo.
    Besos, seguro que esta semana mejora un montón!

    ResponderEliminar
  6. ay pobrecita!!! Madre mía, sólo leerte me estaba agobiando yo, sé que es eso de ir corriendo y sin tiempo para correr, pero sólo con una, sin abuela a terapia... Así que me pongo en tu lugar y me da ganas de darte un abrazo enorme guapisima. ¡Qué mérito tienes! No me extraña que te pusieras a llorar, no tanto porque esté feo (porque tu peque es monísimo y a mi me parece que está mono hasta con ese corte de pelo (te lo digo sinceramente), sino del cansancio, la impotencia, y la rabia. A mi al menos eso me ha pasado más de una vez, y por lo menos sirve para que después me sienta algo mejor. ¿has podido descansar un poco el fin de semana y empezar más animada el lunes? Espero que sí. Un besazo enorme guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso de llorar de cansancio lo practico a menudo, pero la verdad es que ayuda muchisimo, por que al dia siguiente te levantas como una rosa.
      Si el hoy ha sido un dia bueno, bueno. Gracias por el interés, eres un sol.
      Besos.

      Eliminar
  7. Ayyy, guapo está, porque esa carita preciosa no se la quita nadie. Me ha gustado mucho el relato, y no me ha gustado nada, pero nada de nada, las fotos de los lloros, ainsssss, que pena, por favor. Seguro que ya no lo hace más..... al menos esto.... :)

    ResponderEliminar
  8. Gracias por pasaros preciosas. El pelo va mejorando poco a poco. Ahora ya no tengo que pelearme con el por las mañanas para que venga a peinarse, no hay mal que por bien no venga, jajaja.

    ResponderEliminar
  9. Me pongo a leer posts atrasados y me encuentro una mención. ¡Gracias, guapa!

    Lo del pelo todos lo hemos hecho alguna vez y, efectivamente, crece. No hay que darle mayor importancia, la verdad.

    En cuanto a lo de Correos... Todo lo que te pueda decir lo habrás pensado ya, así que para qué voy a hurgar en la llaga.

    ¿Ves como si sonríes por la mañana el día no pasa tanta factura? ¡Tenemos que practicar más la sonrisa matutina!

    Besos, guapetona.

    ResponderEliminar
  10. ay ay ay, cómo se le ha quedado la cabeza, madre mía! mal que nos pese, creo que es algo por lo que las madres tenemos muchas papeletas de pasar. yo ya he conocido a unos cuantos así...

    ResponderEliminar

¡Deja tu comentario!